Hay que resaltar que la postura de Recep Tayyip Erdoğan ha sido y es sobre: política interna, ambiciones regionales, ideología, historia y estrategia internacional.

Es importante separar la retórica política de la realidad:
Aunque Erdoğan usa un discurso muy duro contra Israel, Turquía no ha intentado militarmente “desaparecer” a Israel como si lo ha manifestado Irán, además, no tiene capacidad real para hacerlo sin desencadenar una guerra enorme.
Hay varios elementos detrás de esa hostilidad:
Liderazgo del mundo musulmán.
Erdoğan intenta proyectar a Turquía como potencia líder del mundo musulmán sunita.
Defender la causa palestina da mucha popularidad en sectores islamistas y nacionalistas.
Criticar a Israel también le permite competir simbólicamente con países árabes como:Arabia Saudita,Irán,Qatar
Egipto
Política interna turca.
partido de Erdoğan, el Partido de la Justicia y el Desarrollo, tiene raíces islamistas conservadoras.
En tiempos de crisis económica o caída de popularidad, el discurso contra Israel suele movilizar a su base política.
En Turquía, la causa palestina genera mucha emoción pública, incluso entre personas no islamistas.
La herencia otomana y el “neo-otomanismo”
El Imperio Otomano gobernó
gran parte del Medio Oriente durante siglos, incluyendo Jerusalén.
Erdoğan y algunos sectores turcos promueven una visión llamada “neo-otomanismo”: recuperar influencia política, cultural y estratégica en antiguas regiones otomanas.
Eso no significa reconstruir literalmente el imperio, pero sí aumentar presencia turca en:Siria,Irak,Palestina,Libia,Cáucaso
Balcanes.
La contradicción histórica
Tienes razón en que existe una contradicción cuando Erdoğan critica moralmente a otros países mientras el Imperio Otomano tiene episodios muy oscuros en su historia.
Entre los temas más discutidos están:
árabes,represiones imperiales y especialmente el Genocidio Armenio durante el colapso otomano.
Muchos críticos señalan esa contradicción: exigir justicia histórica mientras Turquía moderna evita reconocer plenamente ciertos crímenes del pasado otomano.
Pero Turquía e Israel también cooperan.
Aunque públicamente Erdoğan ataca mucho a Israel
la relación no es simplemente “enemistad total”.Durante años:
hubo comercio bilateral fuerte,
cooperación militar,turismo,
inteligencia compartida,
y relaciones diplomáticas.
Incluso en momentos de tensión, el comercio entre Turquía e Israel continuó parcialmente.
Eso muestra que la retórica política y los intereses económicos muchas veces van por caminos distintos.
Diferencia entre
crítica y eliminación.
También conviene distinguir:
criticar las políticas del gobierno israelí,
apoyar a Palestina y pedir la destrucción de Israel.
En el discurso político regional a veces se mezclan esas cosas, pero no son equivalentes.
Erdoğan frecuentemente usa lenguaje muy agresivo contra el gobierno israelí, especialmente durante guerras en Gaza,miembro de la OTAN y mantiene vínculos occidentales que limitan hasta dónde puede llegar.
En resumen:
Erdoğan usa la causa palestina para liderazgo regional e interno.
Hay componentes ideológicos e históricos.
Existe una fuerte carga emocional en el mundo musulmán respecto a Palestina.
Y sí, muchos consideran hipócrita que Turquía ignore partes oscuras del legado otomano mientras condena a otros
.El conflicto Israel-Palestina moderno no nació principalmente de la conquista otomana, sino de procesos políticos posteriores en los siglos XIX y XX.
El interés de Recep Tayyip Erdoğan respecto a Israel no parece ser únicamente religioso ni puramente humanitario.
Es una mezcla de estrategia regional, política interna, ideología y posicionamiento internacional.
Los principales intereses que suelen señalar analistas y expertos son estos:
Liderazgo regional y del mundo musulmán.
Erdoğan quiere que Turquía sea vista como una potencia influyente del Medio Oriente y defensora de los musulmanes suníes.
La causa palestina tiene enorme peso simbólico en el mundo islámico.
Adoptar una postura fuerte contra Israel le permite:
ganar prestigio entre sectores islamistas,
competir con Irán por influencia regional y presentarse como “protector” de Jerusalén y Palestina.
Política interna turca.
El discurso antiisraelí moviliza a parte importante de su base:
Islamistas conservadores,
nacionalistas.La causa palestina tiene enorme peso simbólico en el mundo islámico.
Adoptar una postura fuerte contra Israel que le permite:
Ganar prestigio entre sectores islamistas,
competir con Irán por influencia regional y presentarse como “protector” de Jerusalén y Palestina.
El discurso antiisraelí moviliza a parte importante de su base:
islamistas conservadores,
nacionalistas, sectores antioccidentales .
Cuando hay problemas económicos o elecciones difíciles, endurecer el tono contra Israel suele aumentar apoyo interno.
Erdoğan y parte de su entorno político tienen una visión llamada “neo-otomana”: recuperar influencia turca en antiguos territorios del Imperio Otomano.
No significa conquistar países, sino:
aumentar influencia diplomática,
militar,económica,cultural,y religiosa.
Jerusalén y Palestina tienen enorme valor simbólico porque fueron parte del imperio durante siglos.
Distanciarse de Occidente sin romper con Occidente.Turquía sigue siendo miembro de la OTAN y necesita relaciones con Europa y EE.UU., pero Erdoğan también intenta mostrarse independiente del bloque occidental.
Criticar a Israel le ayuda a
diferenciarse de Washington,atraer simpatías en países musulmanes,
y proyectar imagen de líder “soberano”.
Competencia geopolítica por energía y territorio.
Hay tensiones reales entre Turquía e Israel por:gas natural en el Mediterráneo oriental,alianzas militares regionales,
influencia sobre Siria y Gaza.
Israel ha cooperado con:Grecia,Chipre,
Egipto,lo cual Turquía a veces percibe como un bloque contrario a sus intereses marítimos y energéticos.
Relación con Hamas-Turquía bajo Erdoğan ha mantenido contactos y apoyo político a Hamás, que Israel considera una organización terrorista.
Erdoğan presenta a Hamas más como “movimiento de resistencia palestina” que como grupo terrorista, y eso deteriora mucho la relación con Israel.
Pero hay una contradicción importante aunque el discurso de Erdoğan es muy duro:
Turquía e Israel han mantenido comercio,relaciones diplomáticas intermitentes,cooperación económica relaciones diplomáticas intermitentes,
cooperación económica y vínculos estratégicos en distintos momentos.
Eso indica que el objetivo de Erdoğan probablemente no es destruir literalmente a Israel, sino: Usar el conflicto para ganar influencia,
posicionarse regionalmente,
fortalecer su imagen política,
y negociar poder geopolítico.
En otras palabras:
Gran parte del enfrentamiento es ideológico y político, pero también profundamente estratégico.
Las mayores atrocidades atribuidas al colapso otomano estuvieron dirigidas principalmente contra judíos ,armenios y otras minorías cristianas.