Ulrich Siegmund se presenta en Sajonia-Anhalt como el primer político de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) que va a gobernar un estado federado germano.
Para cumplir con sus aspiraciones deberá ganar las elecciones regionales del próximo 6 de septiembre, y con suficiente ventaja como para que no se pueda formar una coalición de los partidos democráticos que descartan compartir gobierno con la AfD.
Actualmente, en Sajonia-Anhalt gobierna una coalición formada por la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y el Partido Liberal (FDP). En las últimas encuestas, la AfD, con casi un 40 % de intención de voto, se situaba claramente por delante de la CDU.
Dado que Los Verdes, el FDP y el partido populista de izquierdas Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) podrían quedarse fuera del Parlamento debido a la barrera del 5 %, es posible que para un gobierno en solitario baste con menos del 50 % de los votos.
«Todo es posible»
Siegmund, de 35 años, es diputado regional desde 2016 y, desde 2022 es copresidente del grupo de la AfD en el Parlamento regional. En las redes sociales alcanza una gran repercusión con sus vídeos.
«Todo es posible, solo tenemos que hacerlo», afirma Siegmund en Magdeburgo. Dice que le preguntan una y otra vez si puede entender que haya gente que tenga miedo de un Gobierno liderado por la AfD. Según Siegmund, eso es «una tontería». «No hay motivo para que un ciudadano honrado tenga miedo», asegura.
La AfD propone medidas radicales
Sin embargo, lo que asusta a algunas personas es el programa radical aprobado hoy por el congreso partidario de la AfD en Magdeburgo con el que el partido ultraderechista pretende transformar el estado federado de Sajonia-Anhalt.
En materia de migración, planea medidas más estrictas con una «ofensiva de deportación y ‘remigración'». Las asociaciones de la sociedad civil solo recibirían subvenciones si demuestran «un compromiso creíble con el orden democrático y una actitud patriótica».
El vicepresidente de la AfD Hans-Thomas Tillschneider afirmó durante la presentación del programa partidario que los niños no necesitan formación antirracista, sino cursos de defensa personal.
En el Parlamento regional de Magdeburgo, el grupo parlamentario de la AfD ya ha intentado en repetidas ocasiones debilitar las instituciones democráticas y vincular la política cultural con la historia alemana. Así, la AfD exigió una «Calle del Reich alemán» y calificó el movimiento arquitectónico y artístico Bauhaus de «desvío de la modernidad».
Una selfi con el candidato
Centenares de personas acuden regularmente a los actos de Siegmund. Los asistentes llegan a hacer cola durante minutos para hacerse un selfi con el candidato ulztraderechista.
Otros se oponen a este auge. El congreso de la AfD en Magdeburgo se vio acompañado de protestas. Según datos de la policía, varios cientos de personas participaron en cinco concentraciones.
El jefe del Gobierno regional, el demócrata cristiano Sven Schulze, descartó en repetidas ocasiones una coalición con la AfD. Según Schulze, en su gabinete no habrá ningún ministro de la AfD, pero tampoco ninguno del partido La Izquierda.
Si no se da el escenario de un Gobierno en solitario de la AfD, la formación del Gobierno tras las elecciones regionales podría complicarse. Según los resultados de las encuestas, una mayoría sin la AfD solo sería posible para la CDU en coaliciones de tres o cuatro partidos, en las que también tendría que participar La Izquierda. En la CDU, muchos miembros se inclinan más por un Gobierno en minoría ante tal resultado electoral.
💢Por Christopher Kissmann (dpa)