♦️Los dictadores no le permitieron participación del evento. La reunión del 11 de febrero convocada por el jefe del estado mayor conjunto del ejército de los Estados Unidos ,tuvo especial relevancia política y estratégica para la seguridad hesmiferica, donde uno de los principales objetivos era establecer prioridades comunes y contener la influencia de potencias extraregionales que amenazan la estabilidad del continente.
Esa reunión se inscribe en un marco de valores compartidos en materia de democracia y derechos humanos , todo conforme lo ha definido la administración Trump en su política de seguridad hesmiferica, que bajo su liderazgo ve como amenazas la presencia de China ,Rusia, Irán y Corea del Norte en la región, países con los que los Ortega Murillo han suscrito alianzas estratégicas para enfrentar a los EEUU.
La ausencia de representantes de alto nivel del ejército de Nicaragua expone la sumisión total de los militares a los intereses y políticas de los codictadores y su alineamiento voluntario con potencias totalitarias extraregionales. Al someterse el estado mayor nicaragüense a la voluntad de los Murillo Ortega perdió la oportunidad de interactuar con ejercitos qué desarrollan doctrinas militares que reconocen la soberanía popular y respetan el derecho internacional humanitario ,sancionando a quienes se involucran en la comisión de crímenes de lesa humanidad,lo contrario a ciertos jefes que han sido responsabilisados personalmente por el GHREN por sus crímenes al servicio del régimen.
La dictadura sandinista continúa enfrentandose a la administración Trump sin pensar que sus alianzas actuales no le garantizan su permanencia en el poder ,como no le fueron útiles ni a Maduro e Venezuela ni al dictador Sirio, ni protege al Ejército como institución, por el contrario,expone al país a mayores tensiones geopliticas, sanciones ,aislamiento y escenarios de confrontación qué afectarán a todos los Nicaragüenses y a la región Centroamericana.
Escrito por Emiliano Chamorro,periodista /prensa505