El presidente Donald J. Trump estableció unos objetivos claros en la operación Epic Furyy, en tan solo 38 días, la mayor fuerza de combate que el mundo haya conocido jamás ha cumplido dichos objetivos con una fuerza abrumadora y una precisión letal. Irán ha aceptado ahora un alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz mientras la Administración Trump negocia un acuerdo de paz más amplio, lo que demuestra una vez más el éxito de la política de “paz por medio de la fuerza”.
- Secretario de Guerra Pete Hegseth: “Desde el ataque que acabó con la vida de Qasem Soleimani hasta la ruptura del desastroso acuerdo de Obama con Irán, pasando por la campaña de precisión que arrasó las instalaciones nucleares iraníes en la operación Midnight Hammer y la decisiva victoria militar que acabamos de lograr en la operación Epic Fury, ningún otro Presidente ha demostrado el valor y la determinación de este comandante en jefe. El presidente Trump ha forjado este momento. Irán suplicó este alto el fuego, y todos lo sabemos”.
- Jefe del Estado Mayor Conjunto general Dan Caine: “El 28 de febrero, el Presidente de Estados Unidos ordenó a la fuerza conjunta que llevara a cabo la operación Epic Fury con la misión de alcanzar tres objetivos militares distintos: destruir las capacidades de Irán en materia de misiles balísticos y drones, destruir la armada iraní y destruir su base industrial de defensa para garantizar que Irán no pueda recuperar la capacidad de proyectar su poder fuera de sus fronteras. A lo largo de 38 días de operaciones de combate a gran escala, la fuerza conjunta logró los objetivos militares definidos por el Presidente”.
- Secretaria de Prensa de la Casa Blanca Karoline Leavitt: “Esta es una victoria para los Estados Unidos de América que el Presidente y nuestras increíbles fuerzas armadas han hecho posible. Desde el primer momento de la operación Epic Fury, el presidente Trump afirmó que se trataría de una operación militar de entre cuatro y seis semanas destinada a desmantelar la amenaza militar que representa el régimen islámico radical iraní. Gracias a las increíbles capacidades de nuestros combatientes, Estados Unidos ha alcanzado y superado esos objetivos militares fundamentales en tan solo 38 días”.
Una muestra de la superioridad militar de Estados Unidos:
- El arsenal de misiles balísticos y la capacidad de producción de Irán han quedado arrasados. Más del 85 % de la base industrial de defensa del régimen, incluida la mayor parte de sus misiles balísticos, vehículos lanzadores y drones de ataque de largo alcance, ha sido destruida, lo que ha eliminado su capacidad para proyectar poder y utilizar estas capacidades como escudo en torno a su objetivo último de obtener armas nucleares.
- Las fuerzas aéreas de Irán han quedado funcionalmente neutralizadas. Antes de la operación Epic Fury, la fuerza aérea iraní realizaba entre 30 y 100 vuelos diarios; hoy, esa cifra es cero.
- La armada de Irán ha sido aniquilada. Se han destruido 150 buques de guerra de 16 clases diferentes, se han hundido todos los submarinos y se ha eliminado el 97 % de su otrora enorme arsenal de minas marinas.
- Irán ya no puede armar a grupos terroristas que actúan por ellos. La mayor parte de las armas ofensivas del régimen han sido destruidas y este ya no puede fabricar nuevas armas de terror, como misiles balísticos y drones de largo alcance.
- El otrora tan alabado programa espacial de Irán ha quedado devastado. El 70 % de sus instalaciones de lanzamiento y estaciones de control en tierra han sido destruidas o dañadas, lo que impide al régimen utilizar el espacio con fines militares.
- Lo que queda del régimen iraní está desesperado, abatido y en negación. Las estructuras de mando y control de Irán han quedado destrozadas por más de 2.000 ataques, lo que ha provocado pérdidas de liderazgo, parálisis y deserciones militares.
La operación Epic Fury en cifras:
- Se han realizado más de 10.200 salidas aéreas en total
- Se han alcanzado más de 13.000 objetivos, incluidos:
- Más de 2.000 objetivos de comando y control
- Más de 1.450 objetivos de bases industriales de defensa
- Más de 1.500 objetivos de defensa aérea
- Más de 700 sistemas de minas
- Aproximadamente 800 objetivos de drones de ataque
- Más de 600 objetivos navales
- Más de 450 objetivos de misiles balísticos
- Más de 1.000 amenazas de drones de ataque en curso interceptadas
- Más de 700 amenazas de misiles balísticos interceptadas
El poderío y la furia abrumadores del ejército estadounidense proporcionaron al presidente Trump una ventaja máxima. Ahora que la Administración Trump entra en esta nueva fase de negociaciones, queda claro que Estados Unidos se encuentra más fuerte, nuestros enemigos más débiles y el mundo más seguro.