
Esto no se trata de caprichos ,por parte de quienes hacen llamarse «oposición» y que en 8 años no han tenido ni siquiera la capacidad de montar manifestaciones en las fronteras de los países vecinos contra el régimen Murillo-Ortega ;pero si de despotricar contra los presidentes de Honduras y Costa Rica ,por querer esperar de ellos, que confronte al régimen de los Murillo-Ortega algo que es imposible que suceda, porque ambos presidente tienen y deben actuar con mucha cautela con respecto al régimen de Murillo Ortega.
La actuación de Nasry Asfura y Laura Fernández, han sido las más óptimas y eso, no significa estar de acuerdo con el régimen Murillo Ortega.
En consecuencia, dar expresiones de inconformidad por parte de quienes hacen llamarse «oposición» por declaraciones públicas de la presidente de Costa Rica Laura Fernández y declaraciones públicas brindadas por el presidente de Honduras Nasry Asfura es una actitud de inmadurez politica.
Hay que dejar claro que Costa Rica ha dado un país democrático y que además, Laura Fernández es una Cientista Política que ningún político criollo nicaragüense puede darle clases de como actuar en politica exterior.
Ahora bien.Si el objetivo de Estados Unidos fuera presionar para una transición política en Nicaragua, las opciones que más probablemente aplicarian :herramientas diplomáticas, económicas y legales y no una intervención militar.
Entre las medidas que ya ha utilizado o podría ampliar están:Sanciones económicas y financieras contra funcionarios familiares, allegados empresas vinculadas al gobierno y sectores considerados fuentes de ingresos del Estado.
En 2026, por ejemplo, el Departamento del Tesoro amplió las sanciones contra funcionarios y empresas relacionadas con el sector del oro y con estructuras de seguridad del gobierno.
Restricciones de visas para funcionarios y personas cercanas al gobierno.
Estados Unidos ha ampliado progresivamente estas restricciones a miles de personas vinculadas al aparato estatal.
Presión comercial, incluyendo revisar beneficios comerciales o imponer aranceles si considera que existen violaciones de acuerdos o de derechos humanos.
Estas medidas se han discutido como una forma de aumentar el costo económico para el gobierno.
Coordinación con aliados como la Unión Europea, Canadá y otros países latinoamericanos para imponer sanciones coordinadas y mantener presión diplomática.
En la Organización de los Estados Americanos OEA el tema de Nicaragua continúa siendo objeto de debate, aunque la capacidad de la organización es limitada tras la salida formal de Nicaragua.
Apoyo a la sociedad civil, medios independientes, organizaciones de derechos humanos y programas para documentar abusos, generalmente mediante financiamiento y cooperación internacional.
En cuanto a «deshacerse» del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, es importante distinguir entre presión y cambio de régimen.
Estados Unidos puede aumentar los costos políticos y económicos para un gobierno, pero no puede garantizar ni controlar un cambio de gobierno.
La permanencia o salida de un régimen depende de muchos factores endógenos y exógenos, como la cohesión de las fuerzas de seguridad, la situación económica, la dinámica política nacional y de la «oposición fuera del pais y la movilización social, además del contexto internacional.
Respecto a una intervención militar estadounidense es de considerarse un escenario de muy baja probabilidad debido a sus costos políticos, legales y estratégicos.
La política estadounidense hacia Nicaragua se ha basado principalmente en sanciones, aislamiento diplomático y presión económica.
Los que estamos en el pais ,sufrimos venganza politica de parte de los ancianos dictadores murillo y ortega, no asi los disidentes sandinistas y politicos criollos ,hoy en el exilio,que comieron de la mano y en la mesa de la dictadura sandinista.ellos son traidores a su comandante Daniel ortega Saavedra.